domingo, 4 de octubre de 2009

Mal Karma

Mal Karma

Llevo horas oyéndote decir mil pendejadas y repetirlas y repetirlas y yo viéndote harto y aburrido. No pienso seguir haciéndote el caldo gordo porque no nos hace ningún bien, ni a ti ni a mí. Diga lo que te diga no va a servir para un carajo porque no has estado haciendo otra cosa que repitirte la historia, tu historia; no tienes la mínima intención de contarme nada ni mucho menos de oír algo diferente a lo que ya crees y quieres, yo sólo funciono como testigo basurero de lo que ni siquiera sabes que estás sintiendo o pensando porque en la historia de tu ego no hay lugar para nadie más, ni siquiera para ti. Me cago en tu puto egocentrismo mal parido, en toda la podrida insanidad de tus relaciones desde tus abuelos hasta los hijos que jamás vas a tener, por egoísta y por marica. Métetelo en la puta cabeza: necesitas ayuda profesional, pero no de un sicólogo: de un sicario. Suicídate en defensa propia.

Entonces volví a buscar un cigarro después de cinco años sin fumar. Insoportable.

No hay comentarios:

Publicar un comentario